Objetivos
1. Desenvolver o domínio lingüístico das estruturas gramaticais.
2. Adquirir vocabulário em espanhol.
3. Exercitar a escrita e a fala.
Estratégias
1. Divida a classe em duplas e peça que façam os exercícios.
2. Depois, alguns lerão em voz alta as respostas, de maneira a socializar com seus colegas o que foi realizado.
3. Em caso de divergência, o professor auxiliará na correção.
4. Terminados os exercícios, aproveite para ler a narrativa de Isabel Allende em voz alta e, em seguida, pedir que os alunos criem um novo final.
Complemento directo
Escribir los pronombres de complemento directo.
Ejemplo: Yo leo la carta - Yo LA leo.
| 1)
Usted compra un pantalón en el shopping | Usted
lo compra |
| 2)
Tú miras la televisión | Tú
la miras |
| 3)
Nosotros leemos los libros de García Márquez | Nosotros
los leemos |
| 4)
Manuela no comprende el francés | Manuela
no lo comprende |
| 5)
Yo cocino la carne | Yo
la cocino |
| 6)
Vosotras cantáis villancicos | Vosotras
los cantáis |
| 7)
Ellos usan cinturón café | Ellos
lo usan |
Complemento indirecto
A. Escribir los pronombres de complemento indirecto.
Ejemplo: Ellos abren la puerta a la señora - Ellos le abren la puerta
| 1)
Usted cose el pantalón (a mí) | Usted
me lo cose |
| 2)
Paula está lavando las manos a su hija |
(Paula) Se las está lavando |
| 3)
Yo escribo una carta a mi madre | Yo
se la escribo |
| 4)
Ella corta el pelo al niño | Se
lo corta |
| 5)
El señor desea vender la casa a nosotros | Nos
la desea vender |
| 6)
Yo cuento un cuento a mi prima | Se
lo cuento |
| 7)
Él relata un crimen a la policía | Se
lo relata |
| 8)
El turista vende su cámara a mí | Me
la vendelo relata |
| 9)
Ellos compran zapatos para los huérfano | Se
los compran |
| 10)
Tu madre lava tu ropa | Te
la lava |
B. Remplazar con los pronombres de complemento como corresponda.
| 1)
Ellos cuentan las noticias a mi | Ellos
me las cuentan |
| 2)
2) Yo quiero comprar un auto |
Yo lo quiero comprar |
| 3)
Nosotros escribimos una dedicatoria a Carlos | Nosotros
se la escribimos |
| 4)
Mi madre está comprando Cds para nosotros | Nos
los está comprando |
| 5)
Yo miro a las chicas en la calle s | Yo
las miro |
| 6)
Vosotros cortáis los árboles viejos | Vosotros
los cortáis |
| 7)
Tú llamas a tus amigas a cenar | Tú
las llamas |
| 8)
Ellas arreglan las cortinas sueltas | Ellas
las arreglan |
| 9)
Yo di las respuestas de la prueba a ti | Te
las di |
| 10)
Él cuenta los problemas a su novia | Se
los cuenta |
C. Buscar no texto complementos diretos e substituí-los pelo pronome correto:
El Hombre de Plata
Isabel Allende
El Juancho y su perra «Mariposa»
hacían el camino (LO) de tres kilómetros a la escuela dos veces al día. Lloviera o nevara, hiciera frío o sol radiante, la pequeña figura de Juancho se recortaba en el camino con la «Mariposa» detrás. Juancho le había puesto ese nombre porque tenía unas grandes orejas voladoras que, miradas a contra luz, la hacían parecer una enorme y torpe mariposa morena. Y también por esa manía que tenía la perra de andar oliendo las flores como un insecto cualquiera.
La «Mariposa»
acompañaba a su amo (LO) a la escuela, y se sentaba a esperar en la puerta hasta que sonara la campana. Cuando terminaba la clase y se abría la puerta, aparecía un tropel de niños desbandados como ganado despavorido, y la «Mariposa» se sacudía la modorra y comenzaba a buscar a su niño. Oliendo zapatos y piernas de escolares, daba al fin con su Juancho y entonces, moviendo la cola como un ventilador a retropropulsión, emprendía
el camino (LO) de regreso.
Los días de invierno anochece muy temprano. Cuando hay nubes en la costa y el mar se pone negro, a las cinco de la tarde ya está casi oscuro. Ese era un día así: nublado, medio gris y medio frío, con la lluvia anunciándose y olas con espuma en la cresta.
- Mala se pone la cosa, Mariposa. Hay que apurarse o nos pesca el agua y se nos hace oscuro... A mí la noche por estas soledades me da miedo, Mariposa - decía Juancho, apurando el tranco con sus botas agujereadas y su poncho desteñido.
La perra estaba inquieta. Olía el aire y de repente se ponía a gemir despacito. Llevaba
las orejas (LAS) alertas y la cola tiesa.
- ¿Qué te pasa? - le decía Juancho -. No te pongas a aullar, perra lesa, mira que vienen las ánimas a penar...
A la vuelta de la loma, cuando había que dejar la carretera y meterse por el sendero de tierra que llevaba cruzando los potreros hasta la casa, la Mariposa se puso insoportable, sentándose en el suelo a gemir como si le hubieran pisado la cola. Juancho era un niño campesino, y había aprendido desde niño a respetar los cambios de humor de los animales. Cuando vio la inquietud de su perra, se le pusieron los pelos de punta.
- ¿Qué pasa, Mariposa? ¿Son bandidos o son aparecidos? Ay... ¡Tengo miedo, Mariposa!
El niño miraba a su alrededor asustado. No se veía a nadie. Potreros silenciosos en el gris espeso del atardecer invernal. El murmullo lejano del mar y esa soledad del campo chileno.
Temblando de miedo, pero apurado en vista que la noche se venía encima, Juancho echó a correr por el sendero, con el bolsón golpeándole las piernas y el poncho medio enredado. De mala gana, la Mariposa salió trotando detrás.
Y entonces, cuando iban llegando a la encina torcida, en la mitad del potrero grande, lo vieron.
[...]
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Cuento Hispano.
*Carolina Valéria Leon Leite é professora de espanhol do Colégio Sidarta e do Colégio Mackenzie-Tamboré.
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